
No nos vengan con lecciones sobre “defender a los más de 1.300 trabajadores” mientras se niegan a convocar medidas de presión cuando más se necesitan. Los juzgados, la inspección y los recursos administrativos son herramientas, no coartadas para la pasividad. La historia del movimiento obrero no se escribió en despachos ni en comunicados conciliadores; se escribió en la calle, con paros, con asambleas soberanas y con la voz alta de quienes no aceptan que el derecho a trabajar se negocie en silencio.
La sección que firma este comunicado prefiere el aplauso institucional antes que el conflicto necesario. Ironizan sobre que SATTRA “da alas a la empresa”, cuando lo único que da alas a la patronal es la división, la desmovilización y la complicidad de quienes miran para otro lado mientras un compañero pierde su sustento y su dignidad. El comité de empresa no es un club de élites, deje de estar liberado, trabaje, que se autorregula ni un escudo para proteger carreras delegadas; es un mandato de la base. Y cuando ese mandato se traiciona, la respuesta no será un texto de lamentos, será la movilización.

Seguiremos exigiendo paros, asambleas y defensa real. No venderemos la lucha por una foto institucional ni callaremos por “prudencia”. La solidaridad no se vota en contra cuando nos conviene; se ejerce siempre, o se pierde para siempre. El compañero despedido no está solo. Y mientras haya trabajadores dispuestos a recordar que la fuerza está en la plantilla y no en los despachos, seguiremos plantando cara.
¡Ni un despido más sin respuesta colectiva! ¡La lucha sigue!
¡Ni un despido más sin respuesta colectiva! ¡La lucha sigue!
SATTRA - Información | Documento original | Imagen - Agencia social Sattra





