Sabemos que no caminamos solos. SATTRA ya interpuso su propia demanda con anterioridad y, aunque su juicio se ha señalado para más adelante, esto confirma que la vía judicial sigue abierta. No es un trámite burocrático más; es la prueba de que la defensa de un buen convenio depende de una sola, principalmente de SATTRA, de un compromiso unánime que no se rinde ante las dilaciones. Mientras unos intentan echar el cerrojo, nosotros seguimos manteniendo la puerta abierta a la justicia laboral.
Hoy el juez ha pedido algo que, a primera vista, puede parecer un simple tecnicismo: si se persigue la anulación del convenio, también hay que denunciar al Comité de Empresa. La verdad es que resulta cuanto menos extraño, porque todas las secciones sindicales que ya figuran en la demanda son, precisamente, las que componen ese órgano. No se le ha demandado formalmente como Comité, pero está clarísimo quiénes lo forman y quiénes han firmado por él. Esta aparente contradicción no es un error de papel; es el síntoma de una representación que ha perdido el norte. CCOO, UGT y CSIF, que deberían ser la voz de quienes hacen funcionar el bus urbano, se han convertido en lo que la clase trabajadora conoce bien como sindicatos amarillos. Su única finalidad hoy es proteger los intereses de Avanza Zaragoza, blindar acuerdos impuestos y evitar que la plantilla tenga la última palabra. Eso no es negociar; es gestionar el conflicto a favor de quien tiene el poder económico.
Nos han dado cuatro días para ampliar la demanda al Comité y marcar nueva fecha de juicio. Lo haremos, porque no vamos a dejar que un vacío formal nos quite la razón de fondo. Pero que quede claro: cumplir con los plazos no significa aceptar lo inaceptable. No vamos a pedir permiso institucional para defender lo que nos pertenece por derecho.
Y pase lo que pase con esta pieza concreta, todavía quedará por juzgar la demanda de SATTRA. Con lo cual, queda mucho partido por delante. No nos engañemos: las cosas no se hacen bien por casualidad, y cuando se hacen mal, como ha ocurrido en este proceso, tarde o temprano pasan factura. Esperamos que actuar con tanta falta de escrupulosidad tenga el castigo que merece, porque lo que se viene no es un simple traspié, sino un jardín de dimensiones importantes. Y ahí es donde veremos cómo salen Avanza y sus sindicatos afines, esos que firmaron de espaldas a la base y que hoy intentan escudarse en los plazos y los tecnicismos.
Nosotros no firmamos contra la plantilla. Seguimos aquí, con los pies en el suelo y la mirada puesta en lo que importa: las condiciones reales de quienes se levantan cada día para sacar adelante el transporte público. Seguiremos luchando por los derechos de los trabajadores, sin prisas, sin vendernos, y sin olvidar que detrás de cada ruta, cada revisión y cada turno hay personas con familias, con dignidad y con derecho a un convenio decente. Mientras haya una irregularidad que impugnar, seguiremos adelante.
SATTRA - Información | Documento original | Imagen - Agencia social Sattra





